Las esculturas griegas estaban pintadas de colores vivos

Los restos de pigmentos en las obras han cambiado la imagen que teníamos del arte en el mundo antiguo.
Partenón color original

Nos choca y casi parece que hace daño en los ojos ver una escultura clásica de mármol pintada con colores vivos. Pero es nuestra mirada actual la que está equivocada. Nos hemos acostumbrado a percibir las obras de arte griegas y romanas con los sobrios y elegantes colores del mármol y la piedra. Así, con esta misma gama cromática, fueron creadas y expuestas las esculturas del Renacimiento al estilo clásico. Pero a ojos de un griego o un romano de la antigüedad, el David de Miguel Ángel parecería una obra inacabada. Está completamente esculpida, sí, pero le falta el color.

Escultura griega color

Un secreto a voces

Dicen que el mejor escondite es el que está a simple vista. Podría decirse algo similar sobre los secretos. Durante siglos, los arqueólogos e investigadores han tenido delante de sus narices restos de pigmentos en las esculturas clásicas, pero no le prestaron atención hasta finales del siglo XX. Es más, en restauraciones y salas de museos se han limpiado estos vestigios de color antes de exponer obras antiguas al público como si se trataran de imperfecciones o polvo, eliminando para siempre una valiosa información sobre el arte clásico. Poco a poco, los investigadores fueron comprendiendo que los restos de colores algún día ocuparon toda la escultura. De hecho, coincidían con lo que marcaría la lógica: pigmento rojo en los labios, rizos de cabello negros o reflejos dorados en corazas. Entonces el “secreto” empezó a salir a la luz hasta que Jan Stubbe Østergaard, ex curador del museo Ny Carlsberg Glyptotek en Copenhague, y fundador de una red internacional de investigación sobre policromía, dijo:

“Decir que has visto estas esculturas cuando has visto solo el mármol blanco es comparable a alguien que viene de la playa y decir que han visto una ballena porque había un esqueleto en la playa”.

Gracias al interés por la policromía y al uso de la tecnología hemos podido reconstruir más y mejor el color en las obras clásicas, lo que ha permitido reproducir esculturas famosas tal y como se expusieron originalmente. Resulta fascinante poder contemplar el mundo antiguo repleto de colores vivos.

Los colores de la Antigüedad

Ahora sabemos que los antiguos artistas griegos pintaban las esculturas con una mezcla de minerales y un material aglutinante orgánico que difícilmente podía superar el paso del tiempo. La erosión natural acababa por eliminar prácticamente toda la pintura de las obras y lo que nos ha llegado han sido esculturas de un blanco marmóreo que hemos tomado como el aspecto final.

Pero, además, es necesario resaltar que el color no era un mero añadido decorativo, sino que tenía su carga simbólica y remarcaba ciertos atributos (lo que suele hacer el color en todas las obras de arte, vaya).

“El pelo rubio de los dioses proyectaba su poder; la piel morena de los guerreros y de los atletas era un signo de virtud y valor, mientras que la piel blanca de las korai expresaba la gracia y el esplendor de la juventud”.

Partenón color original

La ''Casa Blanca'' no debería ser tal

No solo eran pintadas las esculturas clásicas, sino que también los relieves y los edificios. Varios fragmentos del Partenón han sido protegidos y conservados con mucho cuidado, lo cual ha permitido ver en ellos signos inequívocos de pintura original en colores tan intensos como el rojo y el azul.

Esta revelación ha llevado a reconstruir el templo griego más famoso de la Antigüedad con los colores que pudo tener originalmente, lo que supone un resultado tan llamativo como extraño a nuestra mirada actual. Desde el Renacimiento y luego con el arte neoclásico se realizaron multitud de obras a la manera clásica, pero manteniendo el blanco impoluto del mármol o la piedra, como mucho salpicado de algún color más cálido por el uso del ladrillo para rebajar costes y peso en la estructura. Pero resulta que hemos estado equivocados en la apariencia que debían tener estas construcciones y, si se hubiera seguido el patrón clásico como realmente fue, la “Casa Blanca” debería ser la “Casa de Colores”.

Referencias:

Leija, L. 2022. Por qué las esculturas griegas estaban pintadas con colores vívidos. ngespanol.com.

Stone, R. 2017. Los colores de la antigüedad: el sorprendente aspecto original de las estatuas clásicas. ancient-origins.es.

Talbot, M. 2019. El mito de la blancura en la escultura clásica griega. nodoarte.com.

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